Al igual que ha sucedido en España, la tasa de inflación ha disminuido en Alemania este mes.
Doble dígito.
Aun así, la inflación alemana continúa siendo de doble dígito. En concreto, el índice de precios al consumo (IPC) ha bajado al 10% interanual este mes, frente al 10,4% de octubre (nivel récord). Los analistas esperaban que se mantuviera estable en el 10,4%, por lo que el dato ha sido mejor de lo esperado. La caída mensual ha sido del 0,5%, frente al -0,2% anticipado. «Es el primer retroceso en términos intermensuales desde noviembre de 2021«, destaca el Departamento de Análisis de Bankinter.
En cuanto al IPC armonizado, el que el Banco Central Europeo (BCE) toma de referencia, ha caído al 11,3% interanual, tres décimas por debajo del pasado mes.
¿Qué explica el descenso?
Destatis apunta en su comunicado a «una ligera relajación de los precios de la energía» en noviembre, aunque aclara que estos siguen siendo un 38,4% más altos que en el mismo mes de 2021. En cuanto a los alimentos, otro de los productos cuyos precios han escalado más por la guerra en Ucrania, se han encarecido este mes «a un ritmo superior a la media, un 21% [interanual]», apunta el organismo estadístico alemán.
«El dato de noviembre podría no ser todavía el pico de la inflación alemana».
Así lo cree Carsten Brzeski, analista de ING Economics. «Esperamos que la inflación general repunte en diciembre, antes de alcanzar finalmente un pico más estructural en el primer trimestre», anticipa este experto. «Ni que decir tiene que cualquier previsión de inflación general sigue viéndose enormemente afectada por la evolución de los mercados de la energía y las materias primas», recuerda.
FUENTE: EL ECONOMISTA